sábado, agosto 21

I wish you would.

Te levantás, hacés las cosas rápido, como siempre, te cepillás los dientes, y mientras te cambiás tomás la leche que siempre te hacés (un poco de nesquik y dos cucharadas y media de azúcar).
Mientras intentás arreglarte un poco el pelo (arreglarte consiste en clavarte un broche en el flequillo y ya), suena el timbre y te vienen a buscar. Tomás rápido tus flores. Si, son las 6.50 a.m. y mientras cerrás la puerta le dás un beso a tu perro, que es el único que esta despierto a esas horas.
Viajás, gente, mucha gente, cruzás plazas, ves vida, ves, simplemente ves y sentís lo que hay.
Llegás, te sentás, aprendés, o no, te morís de sueño, o no, y en el break te vas al kiosquito de la vuelta a tomarte ese café de las mañanas, o a comprarte una cindor, o a, simplemente respirar un poco de aire puro.
Más tiempo ahí, más tiempo acá, allá, en todos lados. Muchas veces sabés que tu mente está donde no tiene que estar. Sin embargo, te gusta.
Salís, viajás, llegás a esa esquina donde si jugarías a la libre asociación mencionarías cómo se llama, porque esa esquina es él, él y vos, vos y él, ustedes. Esperás algo diferente cada día... esperás algo diferente de cada día. Y lo tenés.
Volvés, dormís, comés, vivís, cantás, tocás, bailás, sos.
Y a la noche todo es mejor. Siempre a la noche todo es mejor. O peor (shh). Siempre uno piensa de noche. Siempre uno consigue las cosas de noche. Siempre.
Y además, vos sos la noche.

1 comentario:

Rehbaim dijo...

Pois é, nem sei o motivo de eu estar comentando, acho que o principal motivo é de eu ter gostado do seu blog.
Apesar de eu não saber muito de castelhano(por isso não me arrisco escrever em espanhol) consegui entender bastante coisa.

Prazer 'hermana'