martes, octubre 12

Festejar el genocidio indígena mas grande de la historia?

Este "ensayo" lo hice hace dos años para un trabajo del colegio, en el cual tuve que leer "Las venas abiertas de América Latina"... un libro super recomendable! Saludos a todos, y gracias por el tiempo.



A 518 años del descubrimiento o colonización, que podría considerarlos claros sinónimos de “genocidio”, “horror” e “injusticia”. Así es, la expedición que impulsó España en busca de la India para satisfacer sus necesidades económicas que no se encontraban en perfecto estado después de las guerras, fue, ni mas ni menos que una empresa comercial, dando lugar al mayor desastre cometido en la historia que nos conforma como latinoamericanos.



Los invasores venían a buscar un mundo conocido, hasta el propio Colón falleció creyendo que había descubierto la India. Mataban a los “indios”, sin reparar si eran mujeres, ancianos o niños, no importaba absolutamente nada, no se trataba al otro como diferente, sino como inferior, salvaje, un “ente” que merecía morir.Así les quitaron el oro, los metales que lograron estimular el desarrollo económico europeo, hasta llegar a hacerlo posible. América era un negocio que el “viejo continente” tenía a su poder.



Los colonizadores se amparaban con el concepto “terra nullius” (tierra de nadie) y las ocupaban, acabando con lo nativo de las mismas, usando otras armas que les otorgaban el amplio término de VICTORIA: los caballos y las bacterias.Sintetizando lo anterior, los indígenas observaban a los caballos como contribuyentes de fuerzas mágicas a los invasores, mientras que los virus y las bacterias que traían consigo estos mismos, mataban sigilosamente a los aborígenes, ya que sus organismos no oponían defensas ante las nuevas enfermedades. Como dijo el escritor Abel Posse: “Mas que un genocidio, lo grave de la conquista fue el teocidio”.



Mediante la mita, el yanaconazgo y la encomienda, los nativos se vieron explotados, denigrados e infelices, ya que si a cualquier hombre que permanece satisfecho con su vida en sus condiciones naturales se lo encierra y aísla, el mismo no va a reconocer adelantos ni prosperidad.



Por eso me tomo el atrevimiento de denunciar a los colonizadores como “monstruos encarnados por la avaricia y deshumanización”, citando las palabras del escritor Carlos Fuentes: “La conquista de los pueblos no-europeos admitió a estos en la historia universal, pero a condición de dejarse “colonizar”, es decir, “civilizar”, es decir, EXPLOTAR.



En la actualidad, los europeos no nos cambian sus objetos sin valor por oro, pero si su tecnología por materias primas o petróleo. Ya no quieren cristianizarnos, sino, desean que olvidemos la religión y le iniciemos culto al dinero.



Los siglos pasaron, y en ningún momento los pueblos originarios volvieron a gobernar. Un genovés dijo alguna vez que nuestro territorio iba a parar en manos de los extranjeros. Y así es, ellos poseen las mejores construcciones, empresas y demás instaladas en nuestra tierra.





Se continúa negando y despreciando a la Cultura Madre, no se toma conciencia de su grandeza.



Los pocos “indios” que sobreviven día a día, sufren la usurpación de sus tierras y la negación de su identidad, prohibiéndosele su manera y modo de vivir.



Tuvieron que pasar siglos para que la Proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dijera que “la sujeción de pueblos a una subyugación, dominación y explotación extranjera constituye una denegación de los derechos humanos fundamentales y es contraria a la carta de las Naciones Unidas comprometiendo la causa de la paz y de la cooperación mundial.



Cierro mi discurso depositando mis deseos que anhelan acabar con el festejo del 12 de octubre, así como también implantar la conciencia que se debe tomar con respecto a nuestra Cultura Madre.



SEAMOS LIBERTADORES DE NUESTRO PROPIO PUEBLO!

1 comentario:

Mrs. Eleanor Rigby ♥ dijo...

corazon, tambien te extraño. No sabes cuanto! que seria poder verte todos los dias!!! :)
ya empece con los parciales, asi que nervios, pelo que se me cae, horas de sueño que no vuelven a recuperarse, todo por ser alguien el la vida
te adoro Mel, y aunque no me creas, pienso en vos, porque vales oro