sábado, mayo 21

No tiren de la soga porque no es el fín.

Hace unos años, un tipo que estaba mas aburrido que yo viendo cortar la manzana a Sofovich un domingo a la noche, agarro una biblia y empezó a hacer calculitos (si, algo nerd).. y a qué llegó con eso? a que el 21 de mayo se iba a producir el fín del mundo: al sol le iban a cortar la electricidad por no haber pagado las cuentas de Edenor, el universo iba a querer jugar al "fulbo" con nosotros, por lo que iba a mandar 500.000 meteoritos para hacer un picadito y la tierra iba a colapsar como la línea *130 del Anses un lunes a la mañana.

Y cla, vos, colguereta, que andás pensando en las minitas que te vas a levantar hoy a la noche o vos, que pensás en tu compañerito de la facu que está para chuparse los dedos, si... ambos, no tienen la menor idea de en qué fecha estamos, te aviso: hoy es el día. Hoy nos morimos todos, según este gil (violencia mode on).

Tranqui, tenés "supuestamente" 3 horas para que la duda y paranoia se te meta adentro y empieces a tener esa actitud tan.. apocalíptica:

- Confesiones: nunca faltan, la gente teme por el fín del mundo y desembucha todo lo que la atormenta desde hace días, semanas y hasta años: Pepito confiesa que fue el el que se morfó el sanguchito de salame que Menganito había comprado especialmente para esa noche, Fulanito se sincera con Pedrita contándole cómo la cuerneó con su hermana, Josecito declara su amor a Martita (onda... la conoce desde hace 60 años pero se anima cuando el mundo supuestamente se hace pelotas) y Robertita admite que es lesbiana, zoofílica y adicta a la Boligoma.

- Muestras de cariño en exceso: cómo vas a desaparecer del mundo sin antes haber abrazado mínimo 50 personas, incluído el verdulero, el kioskero al cual sólo le comprabas para que te dé vuelto en monedas para el bondi y tu vecina la tana que siempre te pinchaba la pelota cuando se te iba para su terreno, pero ahora.. ahora la entendés..

- Intento de realizar actividades pendientes en lapso ínfimo de tiempo: siempre está el que tiene su lista de actividades para hacer antes de morir y cuando cacha el papel se da cuenta que solo plantó un árbol que al final era una plantita, que en vez de escribir un libro leyó uno de chistes sobre gallegos y que en vez de procrear se compró un caniche toy al cual trató como hijo pero.. ahora se da cuenta que los hijos no ladran. Peores son aquellos que tenían pensado hacer actividades de alto riesgo como paracaidismo o escalar el Aconcagua: a esos se les complica un toque mas y sienten un vacío existencial que no se llena ni con un kilo de chocolate en rama o 10 litros de whiskey.

- La ironía de muchos, la felicidad de otros, la tristeza del resto: obviamente, no a todos nos pega de la misma manera: mientras algunos actuamos de manera despreocupada, tomando mas serio un documental de Chiche sobre la virginidad de Luciana Salazar que esta cuestión, los emos festejan porque llega su fín tan deseado... y los que se creen hasta que el pelo de Soldán es natural lloran porque son demasiado jóvenes para morir y no se merecen este fín fatal. Heavy.

- Aferramiento a creencias religiosas y seres espirituales: si no sos creente (y si lo sos también, obviamente), le rezás al Dios de la naturaleza para que frene las catástrofes, al de los aliens para que los deje lejos y no los mande todavía de turistas y al de la hamburguesa para que te tire tres cuartos de libra asi te morís con la panza llena y el corazón contento. Amén.

- La toma de conciencia general:  ahora te das cuenta que las latitas de cerveza que tiraste en el Parque Rivadavia ese sábado a la tarde con tus amigos flasheando Pomelo y "soy re heavy re jodido" aceleraron el proceso de destrucción masiva y la culpa invade tu ser. Los papeles que gastaste haciendo avioncitos o escribiendo tu nombre y los de tus bandas preferidas mataron 17 árboles.. y si, man... es toda tu culpa. Toda. Pero ahora, de qué te sirve? si ya te estás borrando poco a poco como la fotografía de la familia McFly en Volver al futuro.. Tarde piaste!.

En fín... Estoy algo-muy-demasiado-totalmente cansada de estas movidas "pre-suicidio", de la paranoia universal, de que todos tengamos que salir disparando con esa actitud totalmente desesperada... dejémonos de joder!..Tengo 20 años de edad y padecí 4 "apocalipsis" inventados, y estoy viva.. paradójico, no?.. Creo que debería contentarme por haber sobrevivido al post período presidencial de Carlitos Saúl y toda la crisis que este trajo consigo.. eso es padecer un fín del mundo, se los puedo asegurar.

El único fin del mundo queda en Ushuaia, y les aseguro: es HER-MO-SO:




Vivamos más y mejor, disfrutemos, y después pensemos si nos morimos todos mañana o si el sol se queda sin bateria o si aparece E.T. a pedirnos el teléfono para hacer una llamada.. no les parece?...


martes, mayo 3

Frio, como el agua del río.

Y llegó. Azotándonos. Abofateándonos las mejillas. Llegó el frío, y no es psicológico.. se los aseguro.

Díganme.. hay algo mas cruel que tener que levantarse de la cama calentita a las 6.20 de la mañana?, definitivamente no. A esas horas fantasmagóricas, mi casa es un iglú, me preparo la chocolatada tiritando con mis pantuflas de oso y trato de pensar en que no tengo a mi hermana durmiendo dos habitaciones a la izquierda.. porque eso podría provocar un asesinato por envidia totalmente insana. Yegua.

Pero, el frío encarna diversas cuestiones:



1. El frío y su efecto depresivo.

No hay nada mas triste que desayunar pensando en lo que te espera del otro lado de la puerta.. si, no es ni Ashton Kutcher como Dios lo trajo al mundo y mucho menos Jude Law "ensungado", es el Señor Frío que anda con ganas terribles de enfermarte y verte con efecto de Parkinson. Con un silencio mortuorio, mirando los 05º que figuran en el televisor y pensando "quién corno me mandó a mi a estudiar a la mañana? largo todo y me hago botinera-taxiboy, ya fue" hacés un esfuerzo descomunal por no caer en la tentación de hacer un clavado hacia tu cama y dormir durante 5 días para levantarte con barba y convertido/a en un Yeti.


2. El frío y la ropa.

Esos segundos insufribles en los que estás desnudo/a por haberte sacado el pijama e intentar totalmente petrificado/a ponerte la ropa para salir. Sin contar que después de cambiarte tenés 5 kg mas entre camperas y sacos. Y lo único que se te ve de piel son los párpados de los ojos, (de vez en cuando). Además, te podés poner al Ogro Fabbiani con su grasa muscular de bufanda que no va a sacarte el frío ni un poquito.


3. El frío y el transporte público.

Imaginen un subte-colectivo-tren en horario pico: todos amontonados y menos espacio para cada uno por las camperas que agotan ese espacio "ocioso" que antes se podía aprovechar un poco. Los que usan capuchas y no se dan cuenta que te la están clavando en el medio del ojo derecho (todo bien flaco, pero traeme un ojo de repuesto por las dudas), los que se sientan en el mismo asiento que vos y te ocupan mitad del tuyo por el polar tamaño oso que les queda grande, los que se creen que tienen que darte calor humano y se aprovechan de eso (como si tu respiración en mi nuca tenga un efecto estufa, gil!!!!!). La constante sensación de que a Buenos Aires le falta el Buenos: con el aire viciado... somos 500 monos viajando en un vagón y ni una ventanilla abierta, qué querés que me intoxique con tu aliento a café y a cigarrillo matutino? o te creés que soy una planta que hace fotosíntesis con tu dióxido de carbono?, tololo.


 4. El frío y la comida.

La comida para estos climas es rica, pero calórica. Y mucho. Te comés una sopita y sentís que sos una fusión de la Carrió y María Marta Serra Lima. Y cuándo no te pasa que por querer mandarte todas estas cosas rápido para calentarte un toque te quemás y sentís que en vez de lengua tenés una lija? Tus papilas gustativas se transforman en pupilas por el tamaño y se te van todas las ganas de comer que tenías. Necesitás ingerir chocolates todo el tiempo, incrementando así tu capacidad para mutar en un choclo viviente en erupción.


5. El frío y los fines de semanas.

En verano sos lo mas canchero/a del mundo y te vestís con lo menos posible, salís hasta los martes a la noche y te comés la actitud de "yo lo puedo todo". En invierno, todo lo contrario. Los viernes y sábados se traducen en días para hibernar cual mamífero sedentario y quedarte en tu casa viendo películas que pasan en Cinecanal que ya las viste 500 veces (incluyendo Perfume de mujer, la de las porristas que bailan y alguna de Ben Stiller) y acelerando el proceso de choclo mutante comiendo chocolates. Si te animás a salir, tardás 20 minutos en sacarte el tapado adentro del bar-boliche y otros 20 minutos mas para hacer la cola en el guardarropas y dejar las 500 camperas que llevaste, ojo, podés hacerte el-la fortachón/a y negarte a abrigarte para forjar carácter, claro está.. que eso te garantiza 400 gr de moco al día siguiente y un cóctel de Té Vick y Bayaspirina C.


6. El frío y el sueño.

Está científicamente comprobado que cuanto mas frío, mas sueño. Y lo peor, si bostezás con la boca abierta sacás mas vapor que un nebulizador. Pasa exactamente lo mismo cuando hablás, por eso, en invierno sos mas antipático/a y menos sociable, es ley. Eso puede beneficiarme en mi caso que hablo mas que Moria cuando pone primera y no la frena ni la muralla China.


7. El frío y las enfermedades.

Sos un blanco fácil para pescarte resfríos, bronquitis o "mamitis aguda". A las personas poco les importa taparse la boca al estornudar y los guantes no facilitan mucho esta tarea, copado.. no?. Cuando no te inventan una gripe del momento que provoca paranoia en la sociedad, te agarra la gripe de Pepe el vecino que viajó con vos ayer en el 103 y te uso de carilina prácticamente.


8. El frío y el efecto Edward Cullen. 

No nos olvidemos de la palidez que tenemos todos en la cara, somos vampiros y potenciales protagonistas de películas como Crepúsculo. Tenemos menos color que una película de Chaplin y hasta, desesperados por esto, solemos envidiarle el color caribeño de cama solar trucha a Ricardo Montaner, por el amor de Dios!!!...Gracias Carol!.



9. El frío y la ciudad.

Árboles sin hojas, palomas despechadas que quieren pegarte porque tienen frío y se desquitan con vos, ramas que se te caen en la cabeza, ausencia de hippies en la calle vendiendo cosas, personas con pasos acelerados que te llevan puesto/a para evitar morirse de hipotermia, chorros que te roban mas rápido porque no aguantan el frío, etc.


10. El frío y el cambio de actitud.

Ok, tengo frío. No me importa si tenés la barba de Hagrid, no te bañás y tu pelo tiene mas tierra que toda la Argentina. Abrazame y callate. Porque tengo frío, y en invierno mis pretenciones de machos perfectos caen y me conformo con dos brazos y un poco de calor. Obviamente en primavera te doy pista.. asi que te aviso. No se puede sobrevivir el invierno sin amor.



Con estos cuatro... me aguanto hasta el Himalaya alrededor.